Ubinas, Coropuna, Ticsani y Chachani en 2018, por el Ing. José Del Carpio

Escribe el Ing. José Del Carpio, investigador del IGP

La reducción de la vulnerabilidad y atención de emergencias por desastres es un tema de importancia nacional. En ese sentido, el Instituto Geofísico del Perú tiene la misión de generar, utilizar y transferir conocimientos e información científica en el campo de la geofísica y contribuir en la prevención y mitigación de fenómenos naturales.

Dentro de este contexto, los esfuerzos del IGP en mejorar la vigilancia volcánica en el sur del país han permitido ampliar nuestras redes de monitoreo a 8 volcanes activos de los 16 que existen en el territorio nacional. En esta oportunidad, el resumen del comportamiento en 2018 de 4 volcanes considerados como de muy alto y alto riesgo.

El volcán Ubinas (Moquegua) mantuvo a lo largo del año bajos niveles de actividad. Su última erupción finalizó en enero de 2017. Actualmente, el IGP registra en promedio un sismo de pequeña magnitud por día, a diferencia de los centenares que se producían durante su etapa eruptiva. En 2018 no se ha registrado ningún indicio de posible erupción en el mediano plazo.

El Coropuna (Arequipa) es el único edificio volcánico activo que presenta un casquete glaciar. De producirse una erupción, parte del casquete podría fundirse con el calor del magma y generar importantes flujos de lodo (lahares), afectando a los poblados asentados en el curso de los ríos y quebradas que descienden del volcán. Por ello, el IGP, en mayo de 2018, inició la vigilancia permanente de este coloso. Los reportes indican, a la fecha, bajos niveles de actividad.

El volcán Ticsani (Moquegua) registró en 2018 un aumento en su actividad sísmica, probablemente asociado al movimiento de magma. Estudios han demostrado el incremento, aunque ligero, de la temperatura de la superficie volcánica. Por tales indicios, esta última semana el IGP ha instalado una estación sísmica adicional y un GPS sobre el cráter principal para detectar cualquier deformación producto de posibles ascensos de magma.

Finalmente, el Chachani, considerado de alto riesgo, presentó en 2018 actividad sísmica de muy bajo nivel. Este volcán, no obstante, representa un potencial peligro debido a que aún es capaz de generar erupciones volcánicas. Su historia eruptiva es larga y abarca millones de años en los que se han formado varios edificios volcánicos con varias aperturas, por donde alguna vez descendieron flujos de lava. El IGP ha implementado una moderna estación geofísica de monitoreo con la que lo vigila las 24 horas del día.

Para 2019, el IGP seguirá ampliando el monitoreo geofísico a 4 volcanes más hasta alcanzar un total de 12. El Instituto Geofísico del Perú les desea unas felices fiestas de fin de año. ¡Ciencia para protegernos, ciencia para avanzar!

Columna publicada en el diario Correo Arequipa, el 25 de diciembre de 2018.