Con los pies sobre la tierra: el carácter del nuevo sub director de Ciencias de la Tierra Sólida

Con estudios culminados de doctorado en Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible y una maestría en Geología, el ingeniero Juan Carlos Gómez, egresado de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, nos cuenta algunos detalles de su vida laboral en el Instituto Geofísico del Perú.

Una de las primeras tareas profesionales que realizó fue estudiar los efectos geológicos sobre el terremoto ocurrido en Moyobamba de 1990. Once meses después, el 4 de abril de 1991 a las 11:22 de la noche, un segundo terremoto volvió a alarmar a la población de las provincias de Moyobamba y Rioja. “Nunca olvidaré esa experiencia. En aquella época, el Perú estaba pasando por la peor etapa de su historia: el terrorismo. Por ese lugar se decía que era zona roja, entonces prácticamente en algunos poblados al que íbamos nos encontrábamos con personas (relacionadas) con el MRTA. Una noche, mientras cenábamos, se nos acercaron dos personas y nos dijeron: nosotros hemos venido solitos y somos del movimiento, pero no se asusten, sabemos que ustedes están viniendo para hacer el trabajo a favor de la población, trabajen tranquilos, nosotros no nos vamos a meter en su trabajo. Nos asustamos pero trabajamos sin ningún problema”, cuenta Gómez.

Al año siguiente, realizó un nuevo viaje, en esta oportunidad, uno de los directores del IGP de aquella época, el Dr. Leonidas Ocola, le asignó realizar métodos de paleomagnetismo, con el fin de conocer los tipos de rocas calcáreas en algunas localidades de la ciudad de Cajamarca.

“Tuve el agrado de viajar con un cooperante francés, él estaba haciendo su tesis, ambos necesitábamos conocer los diferentes tipos de rocas calcáreas. Llevábamos nuestros planos geológicos y topográficos, pero antes decidí ir a la municipalidad provincial y a la comisaría para informar el trabajo que realizaríamos. Al terminar el día nos cruzamos con una camioneta, habían tres personas, dos comenzaron a hacer tiros al aire, a pesar del sonido producido por las escopetas – comenta tranquilo el Ing. Gómez –, logré escuchar unos gritos provenientes de la camioneta: ¡Somos del Ejército del Perú, pongan las manos arriba! Hicimos caso a las indicaciones, me quitaron los planos, sentía mucho miedo, debido a la situación y el contexto en el que nos encontrábamos. Debía explicar todo antes que lo malinterpretaran. Mostré mis documentos del IGP y, felizmente, uno de los militares conocía a la institución. Pasamos unos minutos de tensión, pero esta experiencia quedará guardada toda mi vida”.  

Comprometido con el trabajo y dispuesto a asumir los retos

Años después y con la experiencia ganada, el Ing. Juan Carlos Gómez se dedicó a preparar a jóvenes profesionales en esta ardua tarea, era el inicio de todo profesional que deseaba incursionar la jefatura en el área de geodinámica. Esta actividad la realizó durante casi 10 años. Posteriormente, a inicios del 2018, asumió el cargo de director de Ciencias de la Tierra Sólida. “Para mí, lo más importante es conocer a todo el personal y creo que lo más conveniente es que todos los investigadores se presenten y comenten todas las actividades que están realizando y lo que esperan obtener del IGP. La motivación para un geólogo debe ser conocer el lugar donde vive, su comportamiento dinámico, es aprender a ser un gran observador de la tierra donde vive. Eso es ser un gran geólogo”.

En nuestra institución valoramos el desarrollo y compromiso profesional del Ing. Juan Carlos Gómez. Asimismo, confiamos que su aporte siempre engrandecerá al IGP.