Una mirada hacia el interior del Ubinas, por el investigador científico Roger Machacca

Por Roger Machacca, Investigador científico del IGP

Estudiar el interior de los volcanes y qué genera una erupción volcánica es posible gracias a la geofísica. Para tal fin, el Instituto Geofísico del Perú (IGP), a través de su unidad de investigación en Vulcanología, aplica métodos geofísicos y sus diferentes herramientas. La sismología es una de ellas, y permite encontrar respuestas a procesos que están lejos de nuestra visión directa.

La sismología, por medio de la tomografía sísmica, permite conocer la estructura interna de los volcanes. Puede inferirse la ubicación de la cámara magmática, los conductos de alimentación, las zonas de debilidad, etc., y así tratar de predecir el fenómeno eruptivo. Antes de una erupción, es frecuente que los volcanes presenten microsismicidad debido a la influencia del magma en profundidad. La sismología ayuda a conocer e interpretar esa actividad.

La intensa actividad sísmica observada en el volcán Ubinas durante su actual proceso eruptivo (que se inició el 24 de junio), abre la posibilidad de explorar su estructura interna. Los primeros resultados muestran que los sismos volcánicos se producen, en promedio, a 3 km por debajo del cráter del volcán; no obstante, a profundidades mayores a 5 km debajo de la cumbre se observa la ausencia de sismos, lo cual sugiere la posible ubicación de la cámara magmática somera del Ubinas, ya que no es posible que se presenten eventos sísmicos de ruptura en un medio dúctil (estado en el que está el magma). Del mismo modo, los estudios de tomografía sísmica, analizando los tiempos de viaje de las ondas sísmicas P y S (ondas elásticas que viajan por el interior de la Tierra), muestran claramente el conducto volcánico superficial, el cual se encuentra ligeramente inclinado en dirección noroeste del cráter. Este conducto se puede rastrear hasta los primeros 4 km de profundidad, más allá, no ha sido posible explorarlo debido a la ausencia de sismos profundos en la zona. Gracias a los estudios de tomografía sísmica, se ha podido observar la presencia de una caldera antigua de aproximadamente 6 km de diámetro que rodea al cráter actual del Ubinas, lo que evidencia periodos eruptivos más violentos de este volcán en el pasado. Posiblemente, el Ubinas haya generado erupciones violentas similares a la erupción del Huaynaputina en el año 1600.

El IGP, mediante el Centro Vulcanológico Nacional (CENVUL), vigila permanentemente la actividad volcánica en el sur del país, y a través de su unidad de Vulcanología, viene desarrollando múltiples líneas de investigación enfocadas a establecer patrones preeruptivos y conocer la estructura interna de los volcanes. Estos conocimientos ayudarán a pronosticar erupciones volcánicas y a establecer Sistemas de Alerta Temprana más eficientes. El IGP sigue haciendo “Ciencia para protegernos, ciencia para avanzar”.