El rol de la ciencia en una erupción, por la investigadora científica Luisa Macedo

Por Luisa Macedo, investigadora científica del IGP

El nuevo proceso eruptivo que inició el volcán Ubinas el 24 de junio, cuyos episodios explosivos de los días 19 y 22 de julio generaron un gran impacto en las poblaciones aledañas tras la expulsión de importantes volúmenes de ceniza y fragmentos de roca, ha puesto a prueba la capacidad de acción y respuesta de las instituciones científicas, gobiernos locales y regionales y demás instituciones que conforman el Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (SINAGERD).

El Instituto Geofísico del Perú (IGP), a través del Centro Vulcanológico Nacional (CENVUL), se encarga de estudiar y vigilar los volcanes activos del Perú con la finalidad de elaborar reportes y comunicados oportunos sobre el pronóstico y desarrollo de erupciones volcánicas, tal como lo ha hecho antes y durante los procesos eruptivos de los volcanes Ubinas y Sabancaya.

Los productos del IGP se basan en métodos geofísicos, geodésicos, imágenes satelitales, entre otros, así como en las coordinaciones con otras instituciones científicas nacionales como internacionales. La información generada es entregada inmediatamente al Instituto Nacional de Defensa Civil (INDECI) y a los gobiernos regionales, quienes toman en cuenta las conclusiones y recomendaciones efectuadas para la adopción de medidas para la mitigación del riesgo volcánico. Esta información es útil para la toma de decisiones y acciones de cambios de alerta que conllevan, en algunos casos, la evacuación de poblaciones en riesgo.

Cabe señalar que en los volcanes peruanos es poco probable la emisión de flujos de lava debido a la composición química del magma y a la gran cantidad de gases que este lleva; sin embargo, nuestros volcanes son bastante explosivos, como es el caso de los volcanes Ubinas y Sabancaya, que vienen expulsando gran cantidad de gases, cenizas volcánicas, proyectiles balísticos y fragmentos de rocas.

Se ha intensificado la instalación de equipos en estos volcanes y el análisis de los datos para poder otorgar pronósticos oportunos a las autoridades como tomadores de decisiones. Asimismo, se viene asesorando constantemente a las instituciones respecto a la actividad volcánica, tanto en la ubicación de albergues en zonas seguras, rutas y etapas de evacuación, como en la capacitación de la población en la percepción del riesgo, explicándoles, mediante charlas y reuniones, cómo se desarrollan los procesos eruptivos.

El Centro Vulcanológico Nacional (CENVUL), nuevo servicio que ha implementado el IGP por encargo del Estado, seguirá emitiendo actualizaciones sobre la actividad del Ubinas, con el compromiso de seguir asistiendo a los gobiernos regionales con lo que mejor sabe hacer: el monitoreo y alerta de erupción volcánicas. IGP: “Ciencia para protegernos, ciencia para avanzar”.