¿Qué ocurre con el volcán Ubinas?

Por el Ing. José Del Carpio, Investigador científico del IGP

Ayer por la mañana, el volcán Ubinas en Moquegua inició un nuevo proceso eruptivo. Las primeras emisiones de ceniza fueron expulsadas desde las 7 a.m. a través del cráter y fueron dispersadas por los vientos hacia los sectores norte y noreste del volcán.

La semana pasada, exactamente el 18 de junio, el Instituto Geofísico del Perú (IGP) registró actividad sísmica anómala en el volcán Ubinas, representada por el incremento súbito en el número de sismos relacionados a la fractura de rocas al interior del volcán. En los días siguientes, se registraron señales sísmicas asociadas al movimiento de fluidos volcánicos (vapor de agua y gases magmáticos). Ambos eventos daban pistas de que el volcán Ubinas se preparaba para dar inicio a un nuevo proceso eruptivo, y el IGP, al ser el ente responsable de la vigilancia volcánica en el país, emitió reportes de actividad comunicando dicha intranquilidad.

La evolución en el tiempo de la actividad actual del Ubinas será clave para saber qué podría ocurrir en los próximos días y semanas. Los análisis efectuados a la fecha muestran que los sismos vinculados al movimiento y ascenso de fluidos volcánicos (gases, vapor de agua y magma) estarían en aumento, lo cual indicaría que nuevo material estaría ascendiendo hacia la superficie del volcán y, en consecuencia, podrían ocurrir nuevas y mayores explosiones.

¿Se esperaba esta erupción del Ubinas? Sí, hay que tener en cuenta que el Ubinas es considerado el volcán más activo del Perú, con 25 erupciones volcánicas ocurridas desde 1550, incluyendo las de 2006-2009 y 2013-2017. Estos dos últimos episodios alcanzaron un Índice de Explosividad Volcánica (IEV) igual a 2 en una escala que va del 0 al 8, y se caracterizaron por la constante generación de explosiones y columnas eruptivas de hasta 5 km de altura sobre la base del cráter, con la subsecuente emisión y dispersión de ceniza. La erupción que acaba de iniciar podría repetir el panorama de los anteriores procesos, y así, nuevamente, afectar a las poblaciones de los distritos de Ubinas, San Juan de Tarucani, Yunga, Lloque y Matalaque.

La vigilancia permanente que el IGP realiza será clave para proporcionar información actualizada que permita a autoridades y población tomar medidas con base a la actividad del volcán. La red de monitoreo del IGP sobre el Ubinas está compuesta por equipos sísmicos, geodésicos para medir posibles deformaciones y también cámaras científicas, las cuales muestran la altura de las columnas eruptivas y la dirección hacia la cual estas se dispersan. Así como hace una semana se informó de la intranquilidad del volcán que finalmente desencadenó esta erupción, el IGP continuará emitiendo reportes y alertas en beneficio de la población.

IGP: “Ciencia para protegernos, ciencia para avanzar”.