¿Es El Niño que se esperaba?, por la Dra. Yamina Silva

Escribe la Dra. Yamina Silva, investigadora científica del IGP.

El Niño es un evento climático que se caracteriza por el calentamiento sostenido del océano Pacífico tropical durante varios meses.  Si esto se produce en el verano, se asocia a lluvias intensas en la costa norte. Este calentamiento puede darse con diferentes magnitudes y en distintas zonas del océano Pacífico. El efecto que esto genera en las lluvias dependerá de la zona en la que se presente el calentamiento. Estudios realizados por el Instituto Geofísico del Perú (IGP) precisan que si el calentamiento se da frente a la costa norte y central de Perú (conocida como región Niño 1+2), las lluvias se darán principalmente en la costa norte; si se calienta el Pacífico central (conocida como región Niño 3.4), se reducirán las lluvias en la sierra central y sur.

En agosto de 2018, el ENFEN comunicó la probabilidad, aunque baja, de El Niño débil para el verano 2019, pronóstico que se ha mantenido y que pasó a condición de “alerta de El Niño” en el mes de diciembre. En ese contexto, se esperaban lluvias superiores a su promedio en la costa norte y condiciones más secas en la sierra central y sur.

Las perspectivas presentadas por el ENFEN y los estudios realizados por el IGP son de escala climática, es decir, se refieren a condiciones promedio en los meses de verano (enero-marzo), lo que no descarta que en escala de tiempo (días) se presenten lluvias muy intensas debido a que la atmósfera es muy inestable, aun cuando se esperan condiciones más secas en promedio.  

Las lluvias ocurridas en Arequipa, Moquegua y Tacna, con graves consecuencias debido a los huaicos generados, son eventos que ya ocurrieron en el pasado, durante El Niño 1998, así como en 2015. El pico de lluvias en la zona sur del Perú se da en febrero; sin embargo, debido a la actual condición de El Niño, el calentamiento se mantendrá por lo menos hasta abril, por lo que no se descarta que eventos lluviosos aislados continúen ocurriendo.

Las causas de las lluvias ocurridas en el sur son aún desconocidas y no pueden ser atribuidas directamente a El Niño como sí ocurre con las lluvias que vienen sucediendo en el norte del Perú. Se requiere todavía hacer más estudios para identificar los diferentes procesos que interactúan en la generación de lluvias en el sur del país. Para cumplir dicho propósito, el IGP viene implementando el Laboratorio Geofísico del Sur, el cual, en un futuro próximo, contará con instrumentos para medir los vientos y las lluvias usando radares meteorológicos que permitirán conocer la física y la dinámica de la atmósfera asociada a eventos extremos.

Conocer el origen de los fenómenos físicos, principalmente de aquellos que pueden desencadenar eventos adversos, es una necesidad del país que el IGP viene trabajando bajo el lema de “ciencia para protegernos, ciencia para avanzar”.

Columna publicada en el diario Correo Arequipa, el 5 de marzo de 2019.