Lahares: ¿cómo disminuir sus riesgos?, por la Ing. Luisa Macedo

Escribe la Ing. Luisa Macedo, investigadora científica del IGP.

Los lahares son fluidos compuestos de sedimentos volcánicos con una gran cantidad de agua. Estos flujos, como se explicó la semana pasada, arrastran material volcánico suelto, principalmente ceniza,  ya sea por la acción de intensas lluvias o deshielos, y pueden ocurrir aunque el volcán no esté en erupción, como el caso del volcán Misti en Arequipa y del volcán Ubinas en Moquegua.

En los últimos días, como resultado de la temporada de lluvias, se ha generado un aumento en el caudal de los ríos y también se han reactivado algunas quebradas, muchas de ellas, mal llamadas “secas”. Es importante tener en cuenta que los lahares o huaicos discurren por estas quebradas, y si las mismas se encuentran secas gran parte del año es porque se localizan en zonas de bajas precipitaciones. No obstante, en temporadas de lluvias, estas quebradas “secas” se reactivan y arrasan con todo lo que encuentran a su paso.

Lastimosamente, en los últimos años, la ciudad de Arequipa ha tenido un crecimiento acelerado, caótico y sin planificación, graficado en invasiones que ocupan ilegalmente terrenos del Estado. Lo que es peor aún, las áreas invadidas se encuentran en zonas de alto peligro volcánico. Se calcula que alrededor de 250 mil personas viven en dichas zonas, ya sea porque están cerca al edificio volcánico del Misti o porque ocupan cauces de quebradas.

En esa misma línea, traficantes ofrecen terrenos “planos y acondicionados”, los cuales han sido allanados con maquinaria, ocultando y enterrando las quebradas por donde discurren huaicos en tiempo de lluvias. Con las precipitaciones, el agua recobrará su cauce natural, representando un serio peligro para la vida de las personas y cualquier tipo de edificación construida en dichas áreas.

El Instituto Geofísico del Perú cuenta con equipamiento muy sofisticado instalado en 8 volcanes activos, cuya información en tiempo real permite alertar a la población de incrementos eventuales de la actividad volcánica y también, en algunos casos como el volcán Ubinas, de la ocurrencia de lahares que descienden por sus diferentes flancos.

¿Cuál es la recomendación? Las autoridades deben abocar sus esfuerzos en educar a la población y evitar que ocupen quebradas y cauces de ríos; así también, deben implementar defensas ribereñas, mejorar los drenajes en zonas pobladas y, especialmente, construir alcantarillados en el centro histórico de la ciudad, que es por donde discurre el agua que desciende de las partes altas. ¡No juegue con su vida ni con su inversión construyendo viviendas en áreas de alto peligro. Apueste por vivir en lugares seguros y utilice la información técnica-científica de instituciones como el IGP! ¡Ciencia para protegernos, ciencia para avanzar!

Columna publicada en el diario Correo Arequipa, el 05 de febrero de 2019.