La actividad del volcán más alto del Perú

Por José Torres, Vulcanólogo-IGP

El complejo volcánico nevado Coropuna (6377 m s.n.m.) se encuentra ubicado al suroeste de los Andes peruanos, aproximadamente a 150 km al noroeste de la ciudad de Arequipa. Es considerado como el más elevado de los dieciséis volcanes activos y potencialmente activos del sur del Perú. El Coropuna presenta la mayor reserva de agua en forma de casquete glaciar entre todos los volcanes peruanos, con una extensión de 44.1 km2. Este importante recurso hídrico beneficia a más de 90 000 habitantes que habitan en zonas de influencia del volcán, cuyas principales actividades económicas son la agricultura y la ganadería.

El Coropuna está considerado dentro de los cuatro volcanes de muy alto riesgo en el país, solo superado por los volcanes Ubinas, Sabancaya y Misti. Entre los años 2001 y 2002, el Instituto Geofísico del Perú (IGP) registró importante sismicidad en el sector oeste y noreste del Coropuna, a distancias de 24 km y 30 km, con magnitudes por debajo de M5.0. Entre los años 2008 y 2010, se instaló una estación sísmica a menos de 8 km del volcán con la que se registraron sismos típicos de ambientes volcánicos. Estos antecedentes llevaron al IGP a implementar una red de monitoreo geofísico en tiempo real, la cual consta a la fecha de cinco estaciones sísmicas, una cámara de vigilancia y dos inclinómetros.

Gracias a esta red geofísica, se ha podido confirmar sismicidad relacionada a la actividad propia del volcán Coropuna. Durante el periodo mayo de 2018 a septiembre de 2019, se han registrado más de 4000 sismos volcánicos. El 80 % son sismos que estarían relacionados a procesos de fractura de rocas en el interior del volcán, el 10 % son sismos asociados al movimiento de fluidos (magma, agua y gases) y el restante 10 % son sismos vinculados a la dinámica del glaciar.

Esta actividad sísmica observada durante el último año y medio en el Coropuna confirma que este es un volcán activo. A pesar de ello, su comportamiento ha sido calificado por los vulcanólogos del IGP como de bajo nivel, por lo que a corto y mediano plazo no se espera una reactivación del Coropuna. Las autoridades y la población deben tener en cuenta que la última erupción de este volcán ocurrió hace 700 años aproximadamente, la cual se caracterizó por la emisión de flujos de lava que se emplazaron hacia el sector sur del Coropuna, hasta una distancia de 7 km.

Actualmente, el IGP está desarrollando investigaciones que analizan y evalúan las señales sísmicas registradas en el volcán Coropuna. Estos estudios permitirán comprender la dinámica interna de este complejo volcánico y contribuirán en expandir el conocimiento del riesgo existente. El Instituto Geofísico del Perú (IGP), institución responsable del monitoreo y alerta volcánica en el país, continúa realizando «Ciencia para protegernos, Ciencia para avanzar».