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  • Abril 12 2010

    El conjunto más importante de instrumentos que opera el IGP es la Red Sísmica Nacional (RSN), que consta de 14 estaciones de banda ancha y 12 acelerógrafos. Gracias a ella se pueden registrar en tiempo real los sismos que ocurren en el Perú y mejorar el conocimiento de la sismicidad en nuestro territorio: un tema de vital importancia para el país.

    La RSN se complementa con las redes geodésicas que utilizan el Posicionamiento Global por Satélite (GPS) para estimar los desplazamientos de la corteza terrestre (ver sección de Sismología).

    Sin embargo, el IGP posee otras redes importantes como: la red de monitoreo de los volcanes Misti, Ubinas y Ticsani; la red sudamericana de estaciones geofísicas para el estudio de la alta atmósfera del Proyecto LISN; y en un futuro próximo contaremos con la Red Satelital de Alerta de Tsunamis.

    En el 2005, se instalaron cinco estaciones analógicas para vigilar el volcán Misti, que se encuentra a pocos kilómetros de la ciudad de Arequipa, con más de un millón de habitantes. Dos años después, el IGP instaló cuatro estaciones digitales con inclinómetros y sensores de velocidad para el monitoreo del volcán Ubinas. En el caso del volcán Ticsani se instaló una red sísmica que permite una vigilancia permanente.

    Por otro lado, el proyecto LISN, liderado por el Boston College de los Estados Unidos y donde el IGP ha sido escogido como nodo central de la red, cuenta con más de 50 receptores GPS distribuidos en varios países de Sudamérica, además de cinco magnetómetros. Se espera contar con cinco ionosondas para futuro inmediato. Los datos de estos instrumentos son enviados en tiempo real a un servidor central ubicado en el Laboratorio Central de Mayorazgo.

    Las redes proveen valiosos datos que necesitan ser decodificados y procesados; para ello, el IGP cuenta —además del Laboratorio Central de Mayorazgo— con una infraestructura que incluye observatorios y sedes en provincias.

    El avance de la tecnología digital, la reducción de costos y la habilidad de ingenieros del área de Redes Geofísicas condujo al desarrollo de un registrador digital de datos sísmicos de seis canales con la resolución necesaria para registrar los sismos que caracterizan nuestro país. Los sismogramas digitales se almacenan en disco duro de alta capacidad y pueden ser recuperados mediante acceso telefónico (vía módem) o a través de Internet. A la fecha existen dos modelos: el ADQSYS1 (16 bits) y el ADQSYS2 (24 bits).

    El IGP ha demostrado ser una fuente de innovación en investigación científica y desarrollo de tecnología que lo pone al frente de sus pares de la región. Sin embargo, es importante mantenernos competitivos destinando recursos, atrayendo talento y, sobre todo, reteniéndolo. Los gigantes asiáticos decidieron hace varias décadas invertir en investigación, educación y tecnología; ahora resulta obvio que el beneficio de esta estrategia no se limita al campo científico o académico. Una política clara y decidida en estas áreas puede ser la diferencia entre ser pequeños, grandes o gigantes.

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  • Abril 12 2010

    El conjunto más importante de instrumentos que opera el IGP es la Red Sísmica Nacional (RSN), que consta de 14 estaciones de banda ancha y 12 acelerógrafos. Gracias a ella se pueden registrar en tiempo real los sismos que ocurren en el Perú y mejorar el conocimiento de la sismicidad en nuestro territorio: un tema de vital importancia para el país.

    La RSN se complementa con las redes geodésicas que utilizan el Posicionamiento Global por Satélite (GPS) para estimar los desplazamientos de la corteza terrestre (ver sección de Sismología).

    Sin embargo, el IGP posee otras redes importantes como: la red de monitoreo de los volcanes Misti, Ubinas y Ticsani; la red sudamericana de estaciones geofísicas para el estudio de la alta atmósfera del Proyecto LISN; y en un futuro próximo contaremos con la Red Satelital de Alerta de Tsunamis.

    En el 2005, se instalaron cinco estaciones analógicas para vigilar el volcán Misti, que se encuentra a pocos kilómetros de la ciudad de Arequipa, con más de un millón de habitantes. Dos años después, el IGP instaló cuatro estaciones digitales con inclinómetros y sensores de velocidad para el monitoreo del volcán Ubinas. En el caso del volcán Ticsani se instaló una red sísmica que permite una vigilancia permanente.

    Por otro lado, el proyecto LISN, liderado por el Boston College de los Estados Unidos y donde el IGP ha sido escogido como nodo central de la red, cuenta con más de 50 receptores GPS distribuidos en varios países de Sudamérica, además de cinco magnetómetros. Se espera contar con cinco ionosondas para futuro inmediato. Los datos de estos instrumentos son enviados en tiempo real a un servidor central ubicado en el Laboratorio Central de Mayorazgo.

    Las redes proveen valiosos datos que necesitan ser decodificados y procesados; para ello, el IGP cuenta —además del Laboratorio Central de Mayorazgo— con una infraestructura que incluye observatorios y sedes en provincias.

    El avance de la tecnología digital, la reducción de costos y la habilidad de ingenieros del área de Redes Geofísicas condujo al desarrollo de un registrador digital de datos sísmicos de seis canales con la resolución necesaria para registrar los sismos que caracterizan nuestro país. Los sismogramas digitales se almacenan en disco duro de alta capacidad y pueden ser recuperados mediante acceso telefónico (vía módem) o a través de Internet. A la fecha existen dos modelos: el ADQSYS1 (16 bits) y el ADQSYS2 (24 bits).

    El IGP ha demostrado ser una fuente de innovación en investigación científica y desarrollo de tecnología que lo pone al frente de sus pares de la región. Sin embargo, es importante mantenernos competitivos destinando recursos, atrayendo talento y, sobre todo, reteniéndolo. Los gigantes asiáticos decidieron hace varias décadas invertir en investigación, educación y tecnología; ahora resulta obvio que el beneficio de esta estrategia no se limita al campo científico o académico. Una política clara y decidida en estas áreas puede ser la diferencia entre ser pequeños, grandes o gigantes.

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  • Abril 12 2010

    El conjunto más importante de instrumentos que opera el IGP es la Red Sísmica Nacional (RSN), que consta de 14 estaciones de banda ancha y 12 acelerógrafos. Gracias a ella se pueden registrar en tiempo real los sismos que ocurren en el Perú y mejorar el conocimiento de la sismicidad en nuestro territorio: un tema de vital importancia para el país.

    La RSN se complementa con las redes geodésicas que utilizan el Posicionamiento Global por Satélite (GPS) para estimar los desplazamientos de la corteza terrestre (ver sección de Sismología).

    Sin embargo, el IGP posee otras redes importantes como: la red de monitoreo de los volcanes Misti, Ubinas y Ticsani; la red sudamericana de estaciones geofísicas para el estudio de la alta atmósfera del Proyecto LISN; y en un futuro próximo contaremos con la Red Satelital de Alerta de Tsunamis.

    En el 2005, se instalaron cinco estaciones analógicas para vigilar el volcán Misti, que se encuentra a pocos kilómetros de la ciudad de Arequipa, con más de un millón de habitantes. Dos años después, el IGP instaló cuatro estaciones digitales con inclinómetros y sensores de velocidad para el monitoreo del volcán Ubinas. En el caso del volcán Ticsani se instaló una red sísmica que permite una vigilancia permanente.

    Por otro lado, el proyecto LISN, liderado por el Boston College de los Estados Unidos y donde el IGP ha sido escogido como nodo central de la red, cuenta con más de 50 receptores GPS distribuidos en varios países de Sudamérica, además de cinco magnetómetros. Se espera contar con cinco ionosondas para futuro inmediato. Los datos de estos instrumentos son enviados en tiempo real a un servidor central ubicado en el Laboratorio Central de Mayorazgo.

    Las redes proveen valiosos datos que necesitan ser decodificados y procesados; para ello, el IGP cuenta —además del Laboratorio Central de Mayorazgo— con una infraestructura que incluye observatorios y sedes en provincias.

    El avance de la tecnología digital, la reducción de costos y la habilidad de ingenieros del área de Redes Geofísicas condujo al desarrollo de un registrador digital de datos sísmicos de seis canales con la resolución necesaria para registrar los sismos que caracterizan nuestro país. Los sismogramas digitales se almacenan en disco duro de alta capacidad y pueden ser recuperados mediante acceso telefónico (vía módem) o a través de Internet. A la fecha existen dos modelos: el ADQSYS1 (16 bits) y el ADQSYS2 (24 bits).

    El IGP ha demostrado ser una fuente de innovación en investigación científica y desarrollo de tecnología que lo pone al frente de sus pares de la región. Sin embargo, es importante mantenernos competitivos destinando recursos, atrayendo talento y, sobre todo, reteniéndolo. Los gigantes asiáticos decidieron hace varias décadas invertir en investigación, educación y tecnología; ahora resulta obvio que el beneficio de esta estrategia no se limita al campo científico o académico. Una política clara y decidida en estas áreas puede ser la diferencia entre ser pequeños, grandes o gigantes.

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  • Abril 12 2010

    Procesamiento de señales es una actividad que se encarga de realizar el cálculo necesario sobre las señales adquiridas por los diferentes sensores para obtener como resultado un parámetro de interés para el investigador. Dependiendo del tipo de señal proporcionado por los sensores se ejecuta el procesamiento correspondiente que va desde el filtrado, remoción de ruido e interferencias, etc. , hasta el uso de complejos algoritmos matemáticos para poder extraer la información de interés, contenida en la señal proveniente de los sensores.

    Un ejemplo claro es lo que se realiza en el Radio Observatorio de Jicamarca. En 1990, se desarrolló una técnica utilizando el radar como una gran cámara digital (imágenes). Esta tecnología, creada en el Perú, se está utilizando actualmente en varios países —Noruega, India, Indonesia, Japón, Estados Unidos y Brasil— para estudiar la atmósfera, y en particular la ionósfera en dos (2) y tres (3) dimensiones.

  • Abril 12 2010

    Procesamiento de señales es una actividad que se encarga de realizar el cálculo necesario sobre las señales adquiridas por los diferentes sensores para obtener como resultado un parámetro de interés para el investigador. Dependiendo del tipo de señal proporcionado por los sensores se ejecuta el procesamiento correspondiente que va desde el filtrado, remoción de ruido e interferencias, etc. , hasta el uso de complejos algoritmos matemáticos para poder extraer la información de interés, contenida en la señal proveniente de los sensores.

    Un ejemplo claro es lo que se realiza en el Radio Observatorio de Jicamarca. En 1990, se desarrolló una técnica utilizando el radar como una gran cámara digital (imágenes). Esta tecnología, creada en el Perú, se está utilizando actualmente en varios países —Noruega, India, Indonesia, Japón, Estados Unidos y Brasil— para estudiar la atmósfera, y en particular la ionósfera en dos (2) y tres (3) dimensiones.

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