Enver Ramírez

Hay que tener fe a la ciencia, es posible aprenderla y ejercerla en el Perú

Aunque nuestro entrevistado actualmente radica y labora en Brasil, nos deja en claro que desde sus inicios siempre existió para él un espacio donde aprender y desarrollarse profesionalmente. El Instituto Geofísico del Perú le abrió las puertas en el año 1996 como tesista.

Nuestra conversación con el Dr. Enver Ramírez parte en su niñez: “Desde pequeño quería ser científico. Toda mi familia se habían especializado en letras y yo me inclinaba más para la ciencia, fue un poco contradictorio escoger una carrera de física, porque en el colegio siempre fui malo en los números, pero mi actitud cambió cuando pisé la universidad”.

Rebelde con los números en el colegio, pero amante de la física, Enver Ramírez decide en 1993 ingresar a la facultad de Ciencias Naturales y Matemáticas de la Universidad Nacional del Callao para convertirse en físico. Enver, cuyo nombre significa “Brillante”, comenzó a trabajar en el Instituto Geofísico del Perú - IGP en 1996; y en aquella época logró conocer y trabajar junto al Dr. Alberto Giesecke, al Dr. Ronald Woodman y el Dr. Pablo Lagos, grandes investigadores de la institución. “Vivir en el IGP ha marcado mucho en mi vida, esa mística de poder investigar, y de poder hacer ciencia en el Perú, solo existe aquí en el IGP, para mí fue sumamente relevante esa experiencia”, expresa con gesto de gratitud.

“Vivir en el IGP ha marcado mucho en mi vida, esa mística de poder investigar, y de poder hacer ciencia en el Perú, solo existe aquí en el IGP, para mí fue sumamente relevante esa experiencia”.

Observando a Enver, es posible traer a la mente uno de los pensamientos de Indira Gandhi: “Las personas que piensan que no son capaces de hacer algo, no lo harán nunca, aunque tengan las aptitudes”. Enver, irradiaba cierta paz en sus ojos y, mientras expresaba con una pasión el amor que siente por su carrera, se acordó de un hecho que marcó para él y para muchos de los trabajadores y ex trabajadores del IGP.
 
“Aún no había acabado la universidad, tenía que rendir un examen con uno de los profesores más difíciles de aquella época, el profesor se llamaba Ochoa, el mexicano (jajaja, lo recuerdo como si fuera ayer), estaba a punto de entrar al aula y de pronto escucho un comentario – ¡Incendio en el IGP! – dejé mis cosas y fui directo para Camacho. En aquel tiempo la sede principal estaba en La Molina, obviamente no rendí el examen ¿se entendía no?, y al llegar había mucha ceniza, teníamos una infraestructura de unas estaciones grandes de trabajo y se incendió. Creo que esa situación, ayudó a que ahora el IGP creciera, y después de muchos años volver a ver mi segundo hogar, y ver tantos cambios, me ha alegrado demasiado”.

Enver el Brillante, Enver el científico peruano, reside en Brasil desde hace cuatro años y nos comenta que para él es un orgullo haber dado sus primeros pasos en el IGP. “Vivir en el IGP ha marcado mucho en mi vida, esa mística de poder investigar, y de poder hacer ciencia en el Perú, solo existe aquí en el IGP, para mí fue sumamente relevante esa experiencia”.

Al hacer una pausa a nuestra entrevista, tomamos un pequeño respiro y rompemos el silencio preguntándole si considera algún punto específico de su trayecto profesional como el más importante. Sin pensarlo, Enver enfatiza: “No necesito ni esperar que termines la pregunta. El nombre IGP - lo resalta con alto tono de voz - te dice bastante. Entrar a hacer ciencia física, a veces, puede ser muy abstracto, pero cuando uno entra a un área más aplicada o sientes que tu ciencia, tu trabajo, puede contribuir con la sociedad, es muy gratificante”.

La lucha de un investigador

En el 2003, Enver encontró la posibilidad de incrementar sus conocimientos, se capacitó por un año en temas atmosféricos y postuló para investigar en el Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales en Brasil. Actualmente, trabaja en el área de océano atmósfera interacción, intenta comprender todos los procesos que ocurren en la atmósfera océano.

“A pesar de muchos años de investigación y de estudio, todavía siempre hay bastantes cosas por aprender y generar un producto que sea útil para la sociedad. Lograr que el Estado pueda financiar tus estudios estimula a seguir luchando por un sueño; lograr ese punto de equilibrio es difícil de alcanzarlo, y sabes... esa es la lucha de un investigador”.

Ya finalizando la entrevista, no podíamos pasar por alto el pedirle una recomendación para todos los estudiantes de física:“Tengan fe por la ciencia, porque realmente la ciencia te abre puertas enormes, busquen llegar a ese nivel de ser investigadores, porque realmente es satisfactorio, porque gracias a la ciencia viajé a muchos lugares, conocí muchas culturas, aprendí varios idiomas y eso, es importante”. 

Desde el IGP agradecemos por su visita y felicitamos al Dr. Enver Ramírez.